
Ella no puede alejarse, se siente adherida a su piel como por un imán.
Sabe bien, que eso duele cada vez más. Pero ¿Qué puede hacer? Su fragilidad no le permite volar. Sus alas son sus brazos, y sin ellos, muy lejos no podrá llegar..
No basta con un corazón claro para sentirse mejor, la realidad puede ser mas dura que la ilusión de pasar los días a su lado.
cada minuto que transcurre es, para ella, el rechazo que aumenta

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